‼️Testimonio Impactante ‼️
🚨Esto te va aumentar la Fe 🚨
Un viernes 11 de diciembre de 2020, en plena pandemia, cuando apenas la gente se atrevía a viajar por causa del COVID…
Dios puso algo fuerte en mi corazón:
Era el momento perfecto para anunciarle al mundo que la Iglesia nunca se detiene por amor a las almas.
Ese día viajamos a Florida para comprar un camión tarima, valorado en más de $40,000.
Yo le creí a Dios y viajé en fe.
Cuando lo vi, fue amor a primera vista… y dentro de mí escuché:
“Esto será La Iglesia en la Calle.”
Era la excusa perfecta para no dejar de predicar.
Los templos estaban cerrados, solo se permitían servicios afuera y con distanciamiento social…
pero el evangelio no se cancela.
Nada fue fácil.
Tuvimos que esperar casi dos meses para que el camión llegara a Puerto Rico.
Les confieso que me desesperé… estaba ansioso.
Hasta que un lunes 8 de febrero el camión llegó al terreno de mi casa.
El que tanto habíamos esperado.
Pero ahí comenzó el verdadero desafío.
Cuando empezamos a quitar las alfombras de las paredes, nos dimos cuenta de que el 80% de la madera estaba podrida 😭
Nunca se me va a olvidar la frustración que llenó mi corazón.
Respiré… y dije:
“Bueno, manos a la obra. Esto no nos puede detener.”
Había que restaurarlo y dejarlo bello para la gloria de Dios.
Recuerden: estábamos en plena pandemia.
Casi nada estaba abierto por completo.
Habíamos dado todos nuestros ahorros para comprar el camión…
y ahora nos encontrábamos con esta gran sorpresa.
Pero no nos quitamos.
Comenzamos a restaurarlo poco a poco.
Dios tocando corazones.
Dios proveyendo.
Mi familia y amigos ayudando en medio de la pandemia.
Fue una experiencia hermosa.
Toda la madera la cambiamos por PVC, para que no volviera a pasar lo mismo.
Cuando pensábamos que ya habíamos terminado…
descubrimos que toda la cablería eléctrica estaba obsoleta y había que cambiarla completa 😭
Pero dijimos:
“Vamos con todo.”
Después de mucho esfuerzo y trabajo, logramos restaurarlo completo.
Y entonces nos miramos y dijimos:
“Ajá… ahora falta lo más importante.”
Planta eléctrica.
Sonido.
Luces.
Sillas para la gente.
Miramos nuestros bolsillos… y no había nada.
Pero le creímos a Dios y dijimos:
Dios va a proveer.
Y Dios lo hizo.
Siguió tocando gente para Su gloria…
y el camión quedó 100% terminado.
Desde ese día hasta hoy llevamos 5 años sin parar, recorriendo todos los pueblos de Puerto Rico con La Iglesia en la Calle.
Cada mes repartimos 25 paquetes de alimentos, regalamos Biblias,
y en ningún evento se ha levantado ofrenda.
Para la gloria de Dios, miles de personas se han entregado a Cristo
y muchas familias han sido restauradas.
¿Sabes por qué escribo todo esto?
Porque detrás de mí se está levantando una generación con llamados, sueños y metas,
y quiero que sepan algo claro:
si yo pude, ustedes también lo lograrán.
Mi consejo es este:
Sean auténticos.
Den con las dos manos.
Aunque la gente no entienda lo que cargas.
No le pongas oído a gente fracasada que nunca ha logrado nada.
Joven que me lees hoy:
Tú lo vas a lograr,
porque al que Dios llama, Dios respalda.
Por : Bryan Caro




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