
El actor ha presentado, junto a Priyanka Chopra-Jonas, el premio a Mejor película internacional. Su mensaje ha sido recibido con vítores
Javier Bardem se ha subido al escenario de la gala de los Oscar 2026, pero no para recibir una estatuilla, sino para entregarla. El actor, que ya ganó un premio de la Academia de Cine de Hollywood en 2008 por No es país para viejos (2007), ha anunciado, junto a Priyanka Chopra-Jonas, a la vencedora de Mejor película internacional: Valor sentimental. Pero, además de eso, ha aprovechado la ocasión para alzar la voz sobre la invasión en Irán y el genocidio en Palestina.
«No a la guerra y Palestina libre», ha dicho Bardem antes de anunciar a Valor sentimental como la ganadora. Su mensaje ha sido recibido con vítores.
El actor ha sido reivindicativo no solo con sus palabras, sino también a través de su vestuario. Ha rescatado la chapa de «No a la guerra» que usó en los Goya de 2003, cuando Estados Unidos invadió Irak y España, bajo el gobierno de José María Aznar, apoyó a Norteamérica. No ha sido la única, también ha llevado una insignia de Handala, un dibujo de un niño de espaldas que simboliza la identidad y la resistencia palestina, especialmente de los desplazados por la expansión israelí.
«Es lo mismo que usé hace 23 años», ha comentado en Movistar durante su paso por la alfombra roja. «Son las mismas mentiras. En 2003 hablaban de armas de destrucción masiva; ahora de derrocar un régimen, y lo único que logran es radicalizarlo», añade.
Como concluye: «No sé si será una gala reivindicativa. Yo haré lo que pueda y sepa hacer. Pero tengo muchas ganas de que la gente no tenga miedo de hablar y decir lo que piensa, estemos o no de acuerdo. Creo que se puede pertenecer a este circo y, al mismo tiempo, ser ciudadano. Se puede, o se debería poder, hacer ambas cosas».