El cineasta madrileño atendió a SensaCine tras el estreno de la última película de la saga, que se ha convertido en otro gran éxito de la taquilla española.

Han pasado ya doce años desde el estreno de Torrente: Operación Eurovegas, pero Santiago Segura ha escuchado a los fans que le reclamaban aparcar por un momento la franquicia Padre no hay más que uno y volver a ponerse en la piel del policía más casposo e irreverente del cine español. De esta forma, el cineasta acaba de estrenar Torrente presidente, cinta que ha reventado la taquilla española llegando casi a los 8 millones de euros de recaudación en su primer fin de semana, convirtiéndose en el cuarto estreno más taquillero del cine español. Un gran éxito a pesar de que el director decidió no promocionar la película, ni sacar material gráfico de la misma, ni mostrarla a nadie hasta el día de su estreno (el pasado viernes 13 de marzo).
Segura que es un experto en dar al gran público lo que reclama, parece no esconder que este último punto ha sido más una estrategia de «no promoción» que, una vez más, le ha funcionado a las mil maravillas, visto los resultados: «Probar, experimentar a estas alturas de la vida y hacer cosas diferentes me anima mucho porque, si no, llega a ser todo un poco mecánico. Hablo con la prensa, hago el estreno, contesto las mismas preguntas… Incluso sobre el propio proceso creativo. Tienes que tener una película un mes y medio antes acabada porque la quieren ver los mensuales, y vas pillado. Muchas veces esto me ha dado pie a que yo no tuviera la película cerrada hasta ocho días antes de estrenarla».
En esta ocasión he podido meter cosas de actualidad, cosas recientes que yo creo que a la gente le hace decir: «Coño, pero ¿esta película cuándo la han hecho? ¿La han hecho ayer?». No, llevo cinco años preparando esta película, pero mola que alguien diga eso
El humor de Segura en la famosa saga cinematográfica del policía más marrano e irreverente siempre ha ido acompañado de polémica por estar en el límite de la incorrección política, además de ser acusado que sus chistes sólo se basan en la inclusión de cameos de personajes populares. De hecho, el realizador afirma que decidió no enseñar la película a nadie para que nadie pudiera destriparla en críticas o reseñas antes del estreno, ni hacer comunicaciones respecto al reparto -en una de las campañas más insólitas en la cinematografía reciente- y ha cargado fuertemente contra los críticos y la prensa. Se ha respaldado en que él hace cine para sus seguidores y ellos son los primeros que deberían acudir en masa a las salas para ser ellos mismos los que juzgaran.
Jorge Fuembuena
«Lo he comentado varias veces y es una cosa que me hace mucha gracia… Joder, los límites del humor… ya estoy harto de los límites del humor. ¿Y el drama? ¿Dónde están los límites del drama?. Y es verdad que a veces ves películas que son pornografía dramática. Hay películas que me parecen deleznables en sentido emocional». Apunta Segura refiriéndose a los que tachan su humor de grosero y de trazo grueso.
Torrente presidente es una sátira sobre el momento de polarización y crispación que vive la sociedad española en estos momentos. «La política no es una cosa de risa, pero en esta película te puedes reír del momento social que nos está poniendo los pelos de punta últimamente. Es verdad que el humor jode porque no todo el mundo se ríe de lo mismo. Por ejemplo, Sirat: hay gente que la ama, pero hay otros que te dicen «vaya tostón». Pero eso está bien, quiere decir que la película te ha dicho algo. Con Torrente hay unanimidad en la risa en los cines por parte de los fans, pero también hay gente que la odia. Y no pasa nada”.
Torrente presidente ya está en cines de toda España.