
Un sobrecogedor largometraje basado en una historia real que estuvo nominado a 14 Premios Goya, de los cuales ganó cinco, y catapultó la carrera de J.A. Bayona
El domingo 26 de diciembre del año 2004, un terremoto submarino en el Océano Índico ocasionó una serie de enormes tsunamis a lo largo de las costas de Indonesia, Malasia, Sri Lanka, India y Tailandia que se cobraron la vida de varios cientos de miles de personas. Entre los fallecidos había dos españoles, Manuel Perdiguero y Manel Vila, de Alicante y de Ibiza, respectivamente, que se encontraban pasando sus vacaciones allí. Entre los supervivientes, una familia madrileña de cinco miembros, los Álvarez-Belón, que logró reencontrarse en el horror.
La historia de esta familia se convirtió en el eje central de Lo imposible, la película del cineasta español Juan Antonio Bayona que se estrenó en el año 2012 y que 14 años después sigue siendo una de las películas más taquilleras de la historia de España.
Según los datos de ICAA, más de 6 millones de espectadores fueron a verla a las salas de cine, mientras que la cinta fue también un éxito internacional, con una recaudación de más de 180 millones de dólares.
Lo imposible está disponible para su visionado en ‘streaming’ como parte del catálogo de Netflix.
María (Naomi Watts), Henry (Ewan McGregor) y sus tres hijos -interpretados por Tom Holland, Samuel Joslin y Oaklee Pendergast– disfrutan de sus vacaciones de invierno en Tailandia cuando, en una soleada mañana del domingo 26 de diciembre, mientras se relajan junto a la piscina del hotel, una enorme ola de agua negra se abalanza sobre ellos. Casi como un milagro, los cinco miembros de la familia sobreviven al tsunami, pero quedan separados los unos de los otros. A partir de ese momento comienza una lucha individual en el agua no solo por su supervivencia, sino con el objetivo de volver a reencontrarse.
En medio de este terrible desastre natural, la joven familia se enfrentó al miedo y la desesperanza, pero una y otra vez, inesperadamente, se encontraron con actos de bondad, coraje y valentía que les condujeron a su final feliz.
Cuando María Belón, la madre de la familia superviviente contó su relato para un programa de radio en 2007, la productora Belén Atienza quedó tan impactada con la historia de la familia española que contactó con ella para hacer una película. La única condición de la superviviente, que fue clave en la realización de la película, fue que no se especificase la nacionalidad de la familia y quedase claro que todo el mundo era igual: «Éramos los mismos. No había raza, no había idiomas, ni nacionalidades, ni clases sociales. Éramos, simplemente, los mismos».
«Una vez vista la película he de reconocer que el sentimiento que te queda es ambivalente. De victoria y de derrota, de alegría y de tristeza. En lo positivo hay que remarcar lo obvio: la producción de la cinta, que retrata el tsunami que arrasó la costa de Indonesia en el año 2004, es de primer nivel. La recreación del terrorífico fenómeno ambiental que sesgó la vida de cientos de miles de personas es tan potente que acerca Lo imposible a ser algo parecido a un Titanic español», escribió sobre ella Alejandro G. Calvo tras su presentación en el Festival de Cine de San Sebastián del año 2012.
Un ‘must’ del cine español que impulsó la carrera de Juan Antonio Bayona en Hollywood y que sigue siendo igualmente sobrecogedora más de una década despué.