Solo era un estudiante de instituto apasionado de la música del grupo español que cumplía con sus deberes. Un día, Dani Mezquita cayó en la web y comenzó su bonita relación de amistad

Francisco Romero era un adolescente normal que nació en Michoacán y, con 12 años, emigró junto a su familia a California. Le interesaba mucho la informática, así que empezó a estudiar Ciencias de la Computación. Para una de esas asignaturas le encargaron crear una página web, así que se decantó por uno de sus grupos favoritos: los Hombres G. Lanzó el club de fans Seguimos locos y, entre el ordenador de la biblioteca y el WebTV que compró para casa -un aparato para tener internet en la televisión-, fue haciendo crecer la página.
En cinco meses recibió cientos de peticiones de fans de todo el mundo, desde España hasta México, Colombia, Perú o Japón. Era el primer club de fans de Hombres G en Internet y la gente quería formar parte. Un día recibió un mensaje que lo cambió todo: «Me gusta mucho la página, no sabes lo encantado que estoy y sobre todo lo agradecido que estoy de que hayas hecho esto». Resultó ser Dani Mezquita, guitarrista de la formación.
Así es como surgió una bonita amistad entre Francisco, que ahora tiene 45 años, y Dani; y cómo, unos pocos años después, llevaría a la vuelta a los escenarios del grupo. Cuando Francisco cumplió con su tarea de clase no se estaba dando cuenta de que le estaba haciendo ver a los Hombres G y a las discográficas la cantidad de seguidores que tenían en Latinoamérica y lo entusiasmados que irían a uno de sus conciertos si decidían volver a actuar.
Ahora Movistar Plus+ repasa la trayectoria del grupo y recuerda su enorme impacto en México, el cual habría sido diferente -quizás- de no contar con la figura de Francisco. El 30 de abril llega a cines Los mejores años de nuestra vida
Pauli Villamarin
Iban a ser 3 o 4 conciertos, pero se convirtió en una gira gigantesca por América y España
A diferencia de otras bandas, el éxito de Hombres G no requirió de años de lucha; fue explosivo e inmediato desde su primer disco en 1985. Enseguida vieron como su álbum subía en la lista de éxitos, lo que llevó a una enorme presión social y, sobre todo, de las discográficas. Tras años de intenso trabajo, terminaron por quemarse.
«El cansancio también vino producido por el ritmo de trabajo. Teníamos una disquera que nos decía que cada año hay que hacer disco nuevo, y hubo algunos discos que los hicimos un poco apretados por eso», desvelaron en una entrevista con Pauli Villamarín en 2022. Se separaron a comienzos de los años 90 y no se plantearon volver hasta diez años después. México fue la puerta a su regreso.
Un día, Francisco recibió una llamada de Dani diciéndole que los Hombres G iban a volver a los escenarios y que necesitaban una página web. Por supuesto, ahí estuvo él para sacar adelante HombresG.net. En esta nueva etapa pudo conocerles en persona y cumplir el sueño de toda su vida. Está todo relatado en el libro HombresG.Net 20 Años En La Web.
En 2002, Hombres G se volvieron a juntar. Lo que iba a ser solo una pequeña serie de conciertos puntuales (3 o 4 presentaciones) se convirtió en una gira gigantesca por toda América y España debido al éxito bestial que se salió de sus manos. Ese regreso incluyó el lanzamiento del disco Peligrosamente juntos (que vendió más de 1,5 millones de copias en América) y una caja de lujo con sus primeros siete vinilos remasterizados.
Regresamos en 2002… gracias a México porque México nos ofreció una gira de reencuentro
El que lo rememora es David Summers en la entrevista de Villamarín, «Yo le dije: ‘vamos a hacer una gira cojonuda en México y grande’. Y entonces hicimos esa, ensayamos —que llevábamos mucho tiempo sin tocar juntos— ensayamos durante tres semanas y nos fuimos, venimos aquí a México y nos lo pasamos tan bien… la gira fue tan increíble, el recibimiento de la gente», continúa.
A partir de ese momento, la banda decidió ser «sus propios jefes»; ahora toman todas sus decisiones en consenso, marcando su propio ritmo sin la presión de mánagers ni disqueras. «Con estos años de parón, aprendimos a trabajar a nuestro ritmo, que es lo que hacemos desde entonces, desde 2002», señalan.