La actriz ganadora de dos Oscar siempre ha sido imagen de la buena forma física, pero también de luchar por las desigualdades. Está cerca de los 90 años y sigue siendo un ejemplo

A sus 20 años, Jane Fonda podría haber tomado el camino fácil y haber disfrutado de su papel de ‘it girl’ de Hollywood, del dinero de su familia bien posicionada y de su papel como reina del aerobic en los años 80. Su físico y sus padres, parte de la socialité canadiense, le abrieron el camino fácilmente, aunque también le dejaron algunas heridas. «Mi padre [el actor Henry Fonda] me enseñó que mi apariencia era lo único que importaba, francamente. Era un buen hombre y estaba loca por él, pero me enviaba mensajes que los padres no deberían enviar«, aseguró a Harper’s BAZAAR. Fonda se aprovechó de ello para alcanzar la fama pronto, pero no se conformó con ello.
Desde los 60, es el ejemplo de cómo utilizar tu poder para hacer las cosas bien. Admitió su privilegio y empezó a usarlo como arma en diversas causas activistas, especialmente por los derechos de las mujeres y las desigualdades sociales. Empezó por la oposición a la guerra de Vietnam y los movimientos por los derechos de los nativos americanos y el de los afroamericanos y desde entonces no ha parado de aparecer en protestas para dar voz a los que la necesitan. Ella bien sabe que si participa en una manifestación, esta saldrá en las noticias.
La dos veces ganadora del Oscar -por Klute (1972) y El regreso (1978)- ha cumplido ya los 88 años y está sorprendentemente en forma. ¿Cómo hace para seguir manteniendo esa actitud luchadora y esa motivación?
«Mantengo la curiosidad, me mantengo involucrada»
«Saber que lo que hago para proteger la democracia y el planeta es estratégico, y que lo hago con un grupo de personas muy inteligentes y que sabemos lo que hacemos. Está marcando la diferencia y seguirá marcando la diferencia, y eso me llena de satisfacción. Entreno todos los días, así que mantengo una buena actitud y una actitud positiva«, declaró en una entrevista con Forbes a comienzos de 2025.
Mantenerse con tan buena cabeza y físico a su edad es algo digno de admirar y, aunque ella no cree que haya nada milagroso, esto es lo que responde cuando le preguntan a qué atribuye su longevidad.
«Bueno, creo que me he mantenido sana. Me he mantenido fuerte y flexible. Eso se debe a que hago ejercicio con regularidad», asegura, «Mantengo la curiosidad, me mantengo involucrada. Quizás lo más importante es que no soy una bala perdida. Formo parte de un equipo. Trabajo con gente muy inteligente, brillante y diversa: científicos, abogados, organizadores, líderes, financiadores, y no estoy sola. Ahora mismo, es absolutamente esencial que no nos aislemos. Tenemos que mantenernos unidos, tenemos que permanecer juntos. Tenemos que entender lo que está pasando y no tenemos que estar solos».
Gracias a esos cuidados, en 2025 volvió a convertirse en icono del ejercicio físico. Protagonizó una campaña junto a la aplicación de fitness VR Supernatural de Meta Quest, lo que la puso, una vez más, en el foco de atención.