Una película no basada en hechos reales cuya historia se siente tan real que te invade de ira e indignación

El pasado año 2024, en la 96 edición de los premios Oscar que vieron arrasar a Oppenheimer, toda la sociedad española estaba pendiente de la misma categoría: Mejor película internacional, en la que se encontraba nominada la impresionante película de J.A. Bayona sobre la Tragedia de los Andes, La sociedad de la nieve.
El filme de Netflix, estrenado primero fugazmente en cines antes de su debut en la plataforma de ‘streaming’, había sido objeto de una enorme atención y grandes elogios, y existía una esperanza generalizada en que el prestigioso premio pudiese ir a una producción española casi 20 años después de la última vez –Mar adentro de Alejandro Amenábar lo ganó en 2005-.
No obstante, la realidad es que La sociedad de la nieve lo tenía muy complicado. Entre las nominadas estaba La zona de interés, una brillante película británica que había trascendido a su propia categoría y había sido nominada también como Mejor película. Y fue la que ganó.
De las que no nos acordamos tanto es del resto de nominadas en la categoría de aquella edición, aunque esta noche es la oportunidad perfecta para disfrutar de una de ellas. La alemana Sala de profesores se emite esta noche en La 2 a las 22:20 horas y es una oportunidad de oro para ver una película que es realmente gloriosa.
Una película no basada en hechos reales cuya historia se siente tan real que es casi como un golpe en el estómago y transmite al espectador una oleada de rabia y de indignación.
Carla Nowak (Leonie Benesch), de 29 años, comienza a trabajar como profesora de educación física y matemáticas en un instituto y es nueva en el personal. Aún sin familiarizarse con los procedimientos escolares, se horroriza al ver a su compañero Liebenwerda (Michael Klammer) acusar duramente a un estudiante turco de un robo, pronto quedando claro que el chico es inocente.
Negándose rotundamente a simplemente aceptar la situación e impulsada por su idealismo inquebrantable, Carla comienza a investigar para atrapar al verdadero culpable. Lo que no espera es encontrar la resistencia por parte de padres, alumnos y, por supuesto, sus propios compañeros. Para colmo, la principal sospechosa no es otra que la madre de su alumno Oskar (Leo Stettnisch), que trabaja en el colegio. En ese momento, Carla empieza a darse cuenta de que su visión idealista del mundo difícilmente se ajustará a la realidad.
Dirigida por İlker Çatak, Sala de profesores tiene una puntuación prácticamente perfecta de 95% en Rotten Tomatoes, dura poco más de una hora y media y es una fuerte crítica social que te dejará perplejo y lleno de rabia.