La gran estrella del viejo Hollywood rodó una película en Barcelona, pero antes se hizo un crucerito por el Mediterráneo

Corría el año 1963 cuando John Wayne, una de las más grandes estrellas del viejo Hollywood, viajó a España para rodar una película. Había sido el elegido para ser el protagonista de El fabuloso mundo del circo, una película dirigida por Henry Hathaway que coprotagonizaría junto a las también estrellas de cine Claudia Cardinale y Rita Hayworth. La ciudad elegida para el rodaje de una de las partes de la trama fue Barcelona.
En la película, John Wayne interpreta a Matt Masters, el dueño de un circo que viaja por Europa a principios del siglo XX con un objetivo mucho más allá de triunfar con su espectáculo. Quiere encontrar a la madre de su pupila, Toni (Cardinale), Lili Alfredo (Hayworth), con la que en el pasado vivió un apasionado romance mientras estaba casada. Cuando los celos llevaron a su marido al suicidio, Lili decidió darle la espalda al mundo del circo.
El rodaje de El fabuloso mundo del circo comenzó en septiembre de 1963 en Barcelona y luego se desarrolló en un estudio de grabación en Madrid, pero John Wayne se adelantó al viaje. Entonces acababa de adquirir su famoso yate de lujo al que bautizó como Wild Goose y decidió que ese verano viajaría a España para pasar unas vacaciones en la costa del Mediterráneo a bordo de su propio barco. Le acompañaban su mujer, dos de sus hijos y un grupo de amigos invitados
El yate de John Wayne era toda una pieza histórica, ya que originalmente era un dragaminas de la Marina de Guerra de los Estados Unidos (US Navy) que se había usado en la II Guerra Mundial
El rodaje en Barcelona se llevó a cabo en el Gran Teatro del Liceo también en el puerto de Barcelona, tal y como explican en este reportaje de Betevé en YouTube sobre la visita de El Duque a España:
El rodaje de aquella película en Barcelona era un hecho bastante excepcional en la época y causó sensación en la ciudad, donde 600 personas pudieron participar como extras.
Según explican en el reportaje, durante las semanas que se rodó en el puerto, el Wild Goose estuvo allí atracado, «como un protagonista más de la película».