
El actor dio el máximo durante la prueba y se fijaron en él, pero cuando le pidieron más nivel de inglés tuvo que dar un paso atrás
Han tenido que pasar 20 años desde el estreno de la primera película en 2006, pero El diablo viste de Prada 2 ya es una realidad en las salas de cine y se enfrenta a un segundo fin de semana de buena racha tras su debut con más de 250 millones de dólares recaudados. Para el deleite de los fans, sus estrellas están de vuelta: Anne Hathaway, Emily Blunt y, por supuesto, Meryl Streep, de nuevo en su icónico papel de Miranda Priestly.
También regresa en esta segunda película Stanley Tucci, de nuevo como la mano derecha de Miranda, Nigel Kipling. Un papel que estuvo muy cerca de ir a parar a manos de un actor que conocemos muy bien y al que queremos mucho: Javier Cámara.
Aunque Javier Cámara acabaría encontrando su gran oportunidad internacional a las órdenes de Paolo Sorrentino en The Young Pope, cuando tuvo la oportunidad de ser Nigel Kipling en El diablo viste de Prada no se vio capaz de llegar al nivel de inglés que le pedía la directora de casting.
Así lo relataba él mismo muy divertido en una charla del podcast de Cinemanía «Mi vida en películas» en noviembre de 2025: «Sí, yo hice un casting para El diablo viste de Prada. Yo he hecho muchas cosas. Otra cosa es que haya hecho las películas», bromeó.
Según el actor, dio «el máximo en esa prueba», ayudado por Tristán [Ulloa] dirigiendo y con Leonor Watling dándole la réplica: «Yo hice una película. Hice el showroom e iba cogiendo ropa. No me acuerdo lo que decía… Y la tía, claro, vio el casting y dijo: ‘¿Qué es esto? Qué maravilla este muchacho'». Así que le llamó: «Le gustó mucho el casting y me dijo: ‘Bueno, tienes que venir, tienes que venir ya, porque además para pedir la green card esta [el documento necesario para trabajar y vivir en EE UU], faltan ocho semanas, el límite es que tienes que venir en dos días, tienes que venir ya'».
Todo parecía perfecto, pero entonces llegó una petición con la que Javier Cámara no contaba: que hablase más rápido en inglés: «Me dice: ‘¿Puedes hacer lo que has hecho un poco más rápido?’. Yo hablé con mi representante y le dije: ‘Paloma, yo más rápido no voy a poder, ni ahora ni en las ocho semanas de la green card‘».
A los dos días [la directora de casting] me llamó y le dije: ‘Más rápido en inglés que esto ya no lo voy a poder hacer’. Fui muy sincero y ella con mucho cariño me dijo: ‘Oye, nunca he tenido delante un actor tan sincero’
Aquel papel se le escapó de las manos, aunque, tal y como recordó, volvió a encontrarse con aquella directora de casting en el futuro, que fue a verle cuando fue a presentar unas películas al Instituto Cervantes en Nueva York. Y le presentó a Woody Allen: «Me llamó a las diez de la mañana y me dijo: ‘¿Quieres conocer a Woody Allen?’. Y dije: ‘Pero estás loca. Por supuesto, por supuesto'».