El actor y Yahya Abdul-Mateen II son un sicario y un agente del FBI de los años 60 que unen fuerzas para investigar los asesinatos de líderes del Movimiento por los derechos civiles en Mississippi y luchar contra miembros del Ku Klux Klan

By Any Means es la nueva película de Mark Wahlberg, una basada en una historia real y para la que el actor ha experimentado una transformación física. También es, en palabras del propio Wahlberg, «uno de los mejores ‘thrillers’ de venganza de los últimos tiempos«.
Dirigida por Elegance Bratton, By Any Means sigue al sicario Gregory Scarpa -persona real- y al agente del FBI Wayne Strider -personaje ficticio-. En el filme, estos dos hombres unen fuerzas para investigar los asesinatos de líderes del Movimiento por los Derechos Civiles en el Mississippi de los años 60 y luchar contra miembros del Ku Klux Klan. By Any Means se estrena en Estados Unidos el 4 de septiembre, pero en España todavía no cuenta con fecha oficial.
Wahlberg da vida a Scarpa, un sicario de la mafia en la vida real, y el intérprete afirma que el público se lo ha pasado genial viendo el filme. Lo sabe porque se ha hecho un pase de prueba, tal y como señala EW, y ha sido un éxito. «Fue una locura», admite. «La respuesta en el cine es algo que no había visto antes».
La caracterización en Gregory Scarpa
Paramount Pictures
Para interpretar a Scarpa, Wahlberg lleva el pelo más largo y gafas de aviador, tal y como puedes ver en el tráiler que encontrarás sobre estas líneas. También lleva algunas prótesis en la cara. Como dato curioso: cuando Gregory, el hijo de Scarpa, le vio caracterizado, dijo que podría haberle confundido con su padre, que falleció en 1994.
Gregory y su hermana Linda trabajaron como asesores en el filme y, para Wahlberg, pasar tiempo con los hijos de su personaje le ayudó a humanizarlo. «Vivía en ese submundo y, en cierto modo, tenía que acatar esas reglas, pero seguía siendo padre y esposo», señala. «Creo que eso fue lo que me hizo sentir más cómodo».
Otra figura importante que aparece en la película es la de Vernon Dahmer, a quien da vida Giancarlo Esposito. Dahmer es otro de los personajes reales de la historia, un hombre que ayudó a los afroamericanos a registrarse para votar y se ofreció a pagar los impuestos electorales. Murió en 1966 después de que el Ku Klux Klan incendiara su casa con él y su familia dentro. El KKK también quemó su tienda de comestibles, donde guardaba un registro de votantes.
Bettie Dahmer, su hija, también colaboró en la película. «Teníamos a Bettie Dahmer, superviviente del ataque, en el set el día que filmamos esta escena», dice Bratton. «Todo eso hizo que fuera gratificante darle una patada en el culo al KKK cada día de rodaje. Estoy deseando que el público de todo el mundo disfrute de esa misma satisfacción».