Dio vida a algunos de los personajes más míticos de la historia del cine, pero también sorprendió con las frases que escribió en sus propios monólogos

Robin Williams no solo es el actor que dio vida a la Sra. Doubtfire, al terapeuta Sean Maguire de El indomable Will Hunting o al profesor John Keating de El club de los poetas muertos, también es una de las figuras más influyentes de Hollywood por su bondad. Es habitual escuchar testimonios de otros actores y actrices que aseguran que Williams era pura generosidad. Esto, especialmente desde su triste muerte en 2014, es aún más emotivo.
A lo largo de toda su carrera, Williams fue dejando pequeños destellos de su ingenio aquí y allá, tanto en entrevistas como en sus propios trabajos.
Durante una actuación stand-up en 1978 que fue grabada en el especial Off the Wall, Williams dijo la siguiente frase:
Tienes que estar loco. Es demasiado tarde para estar cuerdo… Porque solo te dan una pequeña chispa de locura, y si la pierdes, no eres nada. Nunca la pierdas porque te mantiene vivo
Esa frase resume bien lo que fue, no solo su carrera, sino también su vida. El estadounidense vivió una infancia solitaria, criado especialmente por una empleada doméstica de la familia. Hacer reír era una manera de conectar con su madre y llamar su atención. El humor le siguió acompañando en momentos difíciles, como cuando sufrió acoso en la escuela o durante sus episodios más oscuros ya como adulto.
Off the Wall, el especial que le catapultó a la fama
Off the Wall fue el primer especial de monólogos de Robin Williams apara HBO. El especial fue grabado en el Roxy Theatre de Los Ángeles en 1978, marcando el debut de Williams en un especial de comedia en solitario para televisión y consagrándolo como una leyenda de la comedia en vivo. A lo largo de su hora y 37 minutos de duración demostró que no era un cómico al uso y que su mente iba mucho más deprisa que la de otros mortales.
Contiene momentos francamente especiales, como cuando invitó al actor John Ritter a subir al escenario e improvisar durante unos buenos nueve minutos junto a él. A finales de los 70, ambos estaban comenzando su carrera. Williams trabajaba en Mork & Mindy y Ritter estaba en Apartamento para tres. Ambos comenzaban a despuntar y después disfrutarían de una buena carrera dentro de la comedia.