
Cuando Darth Vader aparece en ‘Rogue One’, lo hace de la manera más épica posible. Pero es que, además, se da el lujo de jugar con sus presas: ¿Hay alguna duda de que la película de 2016 es una de las mejores de ‘Star Wars’?
Star Wars parece tener un problema de base: todo tiene que salir de sus nueve películas clave, y hacer referencia continua a estas. ¿Y qué queda? Rellenar los huecos. Algunas lo hacen mejor, como Clone Wars, y otras no tanto, como Han Solo: Una historia de Star Wars. Sin embargo, hay una película que consiguió rellenar un hueco que no sabíamos que necesitábamos ver: Rogue One (y su precuela, Andor) demostró en 2016 que aún quedaba mucho por contar en la galaxia. Solo hacía falta un buen director a los mandos.
Se va a liarth
Es curioso, porque Rogue One nació como idea de un episodio para la mejor serie que nunca se hizo, Star Wars: Underworld, y de alguna manera consiguió convertirse en película. Eso sí, era un spin-off que iba a lo suyo, dirigido por el mismísimo Gareth Edwards. Aunque el tiempo nos ha hecho pensar que no, fue un exitazo, superó los 1000 millones en taquilla y presentó a Darth Vader como nadie lo había hecho hasta ahora.
En su escena más famosa, Vader aparece, sable rojo en mano, dispuesto a encargarse de los rebeldes él mismo: es un momento brutal, único, icónico y salvaje que supuso el último gran momento en el que James Earl Jones puso la voz al villano. Sin embargo, hay un detalle que nadie parece haber visto y que da un extra de terror a la escena: al principio, los rebeldes no pueden abrir la puerta. Cualquiera podría pensar que se ha atascado debido a los golpes de la nave, pero entonces vemos del otro lado a Vader dispuesto a repartir estopa.
¿Qué es lo que pasó realmente, aunque no se explicitara? Vader estaba controlando la puerta totalmente a oscuras, cerrándola con el uso de la Fuerza y esperando a que se desesperaran para jugar con ellos como un gato juega con los ratones, demostrando qué es lo que sabe hacer. Y sí, desde entonces esta escena no ha sido superada, pero da esperanzas para el futuro de Star Wars en Disney. Sí se puede.