
«Di amigo, y entra». Si eres fan de ‘El Señor de los Anillos’ seguro que esta frase te pone una sonrisa en la cara. Y sin embargo, oculto ante todos en la puerta, está una de las mayores inconsistencias de la historia de JRR Tolkien: el nombre Moria
«Las puertas de Durin, Señor de Moria. Habla, amigo, y entra. Yo, Narvi, las hice. Celebrimbor de Hollin dibujó estos signos». Estas son las frases que pueden leerse a las puertas de Khazad-Dûm cuando la Comunidad del Anillo pasa por delante en El Señor de los Anillos. Todos sabemos del truco para entrar (un enigma tan sencillo que se hace excesivamente complejo), pero pocos se han fijado en que en la inscripción hay un error gravísimo que el propio Tolkien creó y acarreó durante años.
Moria se moría
JRR Tolkien hizo una historia tan extensa y bien pensada que apenas tiene inconsistencias. Sin embargo, es imposible crear tanto y no meter la pata al menos una vez. Y la clave aquí está en el uso de «Moria» para referirse a las minas y la ciudad de Khazad-Dûm, porque cuando las puertas se erigieron en la Segunda Edad no se hacía llamar así. De hecho, «Moria» significa literalmente en Sindarin, el lenguaje de los elfos, «pozo oscuro».
Es poco probable que Narvi y Celebrimbor nombraran a esa tierra «pozo negro» en lugar de utilizar el nombre de Khazad-Dúm, aunque los fans del escritor han intentado dar mil vueltas alrededor añadiendo que quizá fuera una broma pesada del elfo o que, directamente, El Silmarillión está equivocado. En todo caso, es un error de bulto que en la película pudieron pasar por alto pero representaron tal cual.
Al fin y al cabo, en la Tercera Edad las minas ya son conocidas como Moria, y la amplísima mayoría de espectadores no sabría quiénes son Narvi y Celebrimbor, actuales co-protagonistas de Los anillos de poder que tampoco han dado ninguna explicación a por qué los propios enanos quisieron llamar «pozo oscuro» a su ciudad. Cosas misteriosas de la Tierra Media