
Para Sly, ‘Rocky’ no es la película que le lanzó a la fama hace 50 años, es una filosofía de vida que le ha marcado en diferentes momentos de su trayectoria
Sylvester Stallone acaba de cumplir 80 años y se prepara para lanzar sus memorias. The Steps saldrá a la venta en Estados Unidos el 29 de septiembre de este mismo año y el intérprete, lleno de nostalgia, ya ha empezado a promocionarla. «Jamás pensé que lo haría… pero aquí estoy. Escribí mis memorias. Cumplir 80 años me ha hecho reflexionar sobre el camino que me trajo hasta aquí». La autobiografía de la estrella de acción de Hollywood pretende ser un relato de resiliencia. En sus memorias, Stallone hace un recorrido por «las dificultades y contratiempos» que marcaron su vida antes de Rocky y él mismo las define como «una historia de supervivencia y de nunca rendirse».
Aunque es la primera vez que la pone sobre el papel, Sylvester Stallone ha compartido en numerosas ocasiones cómo fueron los años previos a convertirse en una estrella y algunos episodios tan duros como haber tenido que vender a su perro por 40 dólares porque no tenía dinero.
La vida de Sylvester Stallone cambió para siempre cuando logró vender a United Artists el guion de Rocky, que acabaría ganando tres premios Oscar entre ellos el de Mejor película, y por la que él mismo sería nominado a Mejor actor. El filme se convirtió en un clásico de los años 70 y marcó el inicio de su propia franquicia pero, para Stallone, es mucho más que el logro que definió su vida y su carrera. Para Sly, Rocky es una filosofía de vida que le ha marcado en diferentes momentos de su trayectoria.
Así lo explicaba el actor, guionista y director en una entrevista sobre su carrera para el podcast An Experience With en 2024. Profundizando en temas como la adversidad y el fracaso, Stallone explica cómo no solo lo experimentó en sus duros comienzos, sino en otros momentos cuando ya era una estrella de Hollywood.
«Rocky V fue un fracaso. Eso fue en 1990 y fue el comienzo de una época realmente baja. En cierta manera, proyectó una sombra sobre todo: ‘¿Esta es la forma en que terminas la saga?’. Y durante 16 años me carcomió por dentro; hervía de rabia y mi carrera empezó a decaer. Nadie quería hacer más películas de Rocky», recordaba el actor. Sin embargo, cuando se acercaba a los 60 años, sintió la necesidad de hacer una última película para despedir al personaje y, aunque todo el mundo parecía en contra, la filosofía de Rocky fue todo lo que necesitó para salir adelante.
«Nadie quería hacerla. Era insultante: ‘Estás acabado, Rocky está acabado’. Y yo pensaba: ‘¿Este es el mismo tipo que era mi amigo», asegura aquel proceso. Pero él tenía claro lo que quería hacer: algo que no tenía nada que ver con el boxeo, sino con la pérdida.
El mundo no es todo sol y arcoíris. Es un lugar muy feo y desagradable, y no importa lo duro que seas: te pondrá de rodillas y te mantendrá ahí permanentemente si se lo permites. Ni tú, ni yo, ni nadie va a golpear tan fuerte como la vida
«Pero no se trata de lo fuerte que golpeas; se trata de lo fuerte que puedes ser golpeado y seguir avanzando, de cuánto puedes aguantar y seguir avanzando. Así es como se gana», concluyó.
La película, Rocky Balboa, fue una realidad en 2006, 16 años después de la anterior, y fue escrita, dirigida y protagonizada por el propio Stallone, que se quitó la espinita del fracaso con un filme que fue mucho mejor recibido por la crítica y que le permitió despedir al personaje con mejor sabor de boca.