
Peter Jackson le dio una increíble importancia a la historia de Aragorn y Arwen, pero originalmente el autor de la Tierra Media creyó que el hombre hacía mejor pareja con Éowyn. ¡Menos mal que se lo volvió a pensar!
Si has leído El señor de los anillos pero te has saltado los apéndices, es posible que no entiendas por qué Peter Jackson puso tanta importancia en el romance entre Aragorn y Arwen. Lo cierto es que JRR Tolkien tenía una excusa: la historia está contada desde el punto de vista de los hobbits y, por tanto, no había lugar a contar este amor imposible entre un humano y una elfa que acaba sacrificando su mortalidad por estar junto a él. Sin embargo, para el autor, aunque estuviera en los apéndices, era realmente esencial… y eso que estuvo a punto de ser muy diferente.
Zaragoza y Aragorn
Aunque originalmente se sabe que Tolkien escribió este apéndice a toda velocidad, lo cierto es que la versión publicada no difería prácticamente en nada del manuscrito original, donde conocemos su primer encuentro, su amor, su boda y, finalmente, la muerte: ella tenía 2778 años, él solo 88, y la elfa decidió terminar con su inmortalidad para poder estar con él.
Sin embargo, en sus primeros borradores, Tolkien creía que Éowyn y Aragorn debían acabar juntos para asegurar una alianza entre Rohan y Gondor. De hecho, en uno de estos, publicado por Christopher Tolkien, podemos leer «Aragorn se casa con Eowyn, hermana de Eomer (que se convierte en Señor de Rohan) y se convierte el Rey de Gondor». Vamos, que si alguna vez viendo las películas les has shippeado, Tolkien también pensó en ello.
De hecho, llegó a escribir que, tras la muerte de Éowyn, Aragorn no volvió a casarse nunca, y Arwen llegó mucho después. Eso sí, cuando lo hizo, la historia fue fluida y su historia de amor pasó a ser una para los siglos, que a Jackson no le quedó más remedio que adaptar de manera fehaciente.