
El actor ha contado que acudió a ver ‘La bola negra’ de incógnito, con «gorra, gafas y capucha» y quedó sorprendido con la reacción del público
Miguel Bernardeau no es un gran aficionado a dar entrevistas en televisión, pero el protagonista de La bola negra no ha dudado en sentarse en el sofá rojo del programa de Henar Álvarez Al cielo con ella, del que se reconoce un gran fan. Hijo de la famosa actriz Ana Duato y del productor de televisión Miguel Ángel Bernardeau, el intérprete de 29 años -cumplirá 30 este año- se sintió atraído por el mundo de la interpretación de muy niño y hace aproximadamente una década que empezó a dar sus primeros pasos. Su salto a la fama se produjo con el exitoso fenómeno juvenil de Netflix, Élite, y desde entonces no ha parado de demostrar su talento.
En La bola negra, Miguel Bernardeau interpreta a Rafael Rodríguez Rapún, el último amante de Federico García Lorca antes de ser fusilado, y sin duda uno de los papeles más importantes de la película. Sin embargo, aunque Javier Calvo y Javier Ambrossi, pensaron en él desde un primer momento, la primera prueba que hizo como el personaje le hizo temer que había perdido la oportunidad de trabajar en esta película.
Ahora, con La bola negra habiendo arrasado en festivales, haciendo historia en la taquilla española y con los Oscar en el horizonte, Miguel solo puede estar orgulloso y agradecido de haber podido ser parte de todo ello.
«Ayer fui a verla al cine solo. No había estado en un cine con gente que no supiera que yo estaba ahí, con la gente aplaudiendo… Y ayer aplaudieron en el cine, que es una cosa que me pareció preciosa», contó revelando que se puso «una gorra, unas gafas y una capucha» para que nadie le reconociese. «Me daba mucha curiosidad ver los gestos de la gente. En momentos muy épicos de la película me giraba a ver si la gente estaba llorando».
En general, el actor se muestra muy satisfecho con la acogida de La bola negra entre el público, aunque también reconoció que recibe mensajes realmente terribles.
«Creo que es una película muy importante ahora mismo, que siento que tiene un eco en nosotros. Y claramente se está viendo que la gente joven va al cine, a ver una película en 35 mm, una película antibelicista, antifascista y que habla de nuestra historia, de la Guerra Civil, pero también de un autor tan importante como Federico [García Lorca] con tres personajes homosexuales protagonistas», reflexiona orgulloso. «Creo que es una película que remueve algo que es antiguo y que es nuevo. Que cuenta nuestra historia, pero que también nos representa en muchas cosas a mucha gente».
Además, Bernardeau agradece que, poco a poco, la gente se vaya dando cuenta que es una «película para todo el mundo», que va mucho más allá de la temática homosexual. «Es una película grande en la que la homosexualidad del personaje no es la temática principal. Es una película de muchas cosas. Tiene muchas lecturas. Creo, y me alegro, que es una película que está viendo mucha gente; no siento que la gente esté pensando que es una película de nicho». Desafortunadamente también hay sombras entre toda esa luz:
Hay mensajes que me escriben diciendo: ‘Acabo de ver la película. ¡Arriba España, hijo de la gran puta!’
«¿Y contestas?», preguntaba sorprendida Henar. «No, ¿qué voy a contestar? Pero pienso: ‘Guau, ¿qué pasa?’. No me afecta, me parece tan extremo que me da igual».
Mientras, La bola negra sigue haciendo historia en la taquilla española, con un segundo fin de semana en cartelera que ha seguido reafirmándola como la película española más importante del año.