La lujosa casa de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, en la ciudad californiana de San Francisco fue atacada el viernes con un cóctel Molotov.
Según informó la policía local, un joven de 20 años identificado como Daniel Alejandro Moreno-Gama fue arrestado tras arrojar un artefacto incendiario contra la vivienda del creador de ChatGPT, ubicada en el barrio de Russian Hill.
El hecho ocurrió poco antes de las 4 de la mañana. Personal de seguridad logró apagar las llamas en una reja exterior antes de que el fuego se propagara y no se registraron heridos.
De acuerdo con las autoridades, el sospechoso huyó del lugar pero fue detenido cerca de una hora más tarde en las inmediaciones de la sede de OpenAI, en Mission Bay, donde habría amenazado con incendiar el edificio.
Fue imputado bajo sospecha de intento de asesinato, amenazas criminales y posesión o fabricación de un dispositivo destructivo, aunque los fiscales aún no presentaron cargos formales.
Investigan otro tiroteo en la zona
El episodio no quedó aislado. Dos días después, el domingo por la madrugada, la policía respondió a un presunto tiroteo cerca de la residencia de Altman. La investigación determinó que un vehículo había pasado por la zona en ese momento y que uno de sus ocupantes efectuó un disparo. No se confirmó si el objetivo era la casa del empresario.
Por ese hecho fueron detenidos una mujer de 25 años, identificada como Amanda Tom, y un hombre de 23, Muhamad Tarik Hussein. Ambos fueron arrestados a pocas cuadras y se les incautaron tres armas tras un allanamiento. Quedaron bajo custodia acusados de uso negligente de arma de fuego.
“El Departamento de Policía de San Francisco toma los delitos con armas extremadamente en serio y cualquiera que cometa actos como estos será arrestado y procesado con todo el peso de la ley”, afirmó el jefe policial Derrick Lew en un comunicado.
No está claro si Altman se encontraba en su residencia en el momento del ataque con la bomba molotov. OpenAI dijo que está colaborando con la investigación.
El perfil del atacante
Altman reconoció que existe una “preocupación genuina” sobre el impacto de la IA. (Foto: AFP)Mientras la investigación sigue abierta y sin un móvil confirmado, comenzaron a surgir elementos sobre el perfil del principal sospechoso del ataque incendiario. Registros online muestran que Moreno-Gama había escrito extensamente sobre sus preocupaciones en torno a la inteligencia artificial, a la que describía como un “riesgo existencial” para la humanidad.
En publicaciones en Substack y en foros online, el joven sostenía que el avance de la IA podría llevar a la extinción humana y cuestionaba a los líderes tecnológicos.
“Estas máquinas ya han demostrado no estar alineadas con los intereses de las personas que las crean”, escribió en uno de sus textos. También advertía que algunos referentes del sector “parecen carecer de fuertes valores morales”.
En otro pasaje, señalaba que “no podemos coexistir con esta especie en este momento” en referencia a sistemas avanzados de inteligencia artificial, y planteaba la necesidad de frenar su desarrollo “lo más rápido posible”. Participaba además en comunidades online vinculadas al activismo contra la IA, aunque desde esos espacios aclararon que no tenía un rol activo ni promovieron acciones violentas.
Qué dijo Sam Altman sobre el ataque contra su casa
Altman compartió una foto de su marido y su hijo. (Foto: Blog Sam Altman)El propio Altman se refirió al ataque horas después en una publicación en su blog personal. En una inusual entrada, el magnate confirmó el incidente, en un mensaje acompañado de una foto de su marido y de su bebé de un año con la intención de que esa imagen «disuadiera a la próxima persona» de cometer un acto semejante.
Allí confirmó el episodio y señaló que el artefacto impactó contra la vivienda sin causar daños mayores. “Normalmente tratamos de ser bastante privados, pero en este caso comparto una foto con la esperanza de que pueda disuadir a la próxima persona de lanzar un cóctel Molotov contra nuestra casa”, escribió, junto a una imagen de su familia.
El CEO de OpenAI también vinculó lo ocurrido con el clima de debate público sobre la inteligencia artificial. “Las palabras también tienen poder”, sostuvo, y agregó que un artículo reciente sobre su figura, al que calificó como “incendiario”, podría haber contribuido a un contexto más riesgoso.
“Ahora estoy despierto en medio de la noche y enojado, pensando que subestimé el poder de las palabras y las narrativas”, afirmó.
En ese marco, pidió bajar el tono de la discusión: “Mientras tengamos este debate, deberíamos desescalar la retórica y los métodos e intentar tener menos explosiones en menos casas, tanto en sentido figurado como literal”.
Altman reconoció que existe una “preocupación genuina” sobre el impacto de la inteligencia artificial y consideró que ese temor “es válido”, en un momento que describió como uno de los mayores cambios sociales en mucho tiempo. Sin embargo, defendió el progreso tecnológico y sostuvo que puede generar beneficios a largo plazo.
Hasta el momento, las autoridades no confirmaron si los distintos episodios están directamente vinculados entre sí ni si hubo un objetivo específico contra Altman. La investigación continúa.