Su trayectoria en la primera entrega junto a Anne Hathaway es una de las cosas más cuestionables ahora que vemos la historia con ojos de 2026
El diablo viste de Prada se estrenó en 2006 pero no ha sido hasta ahora, 20 años después, cuando su estatus de película de culto se ha dicho alto y claro. Lanzada como «una película de chicas más acerca de moda y trapillos» -o algo así-, la cinta protagonizada por Anne Hathaway y Meryl Streep encontró su camino entre el público gracias al azul cerúleo y los «eso es todo» de la cruel Miranda Priestly.
Es curioso cómo la misma historia revisada en otra época cambia ligeramente. Con El diablo viste de Prada ha pasado. No es solo que ahora se pueda reivindicar como título generacional, sino que la evolución de sus personajes se percibe de manera diferente. Miranda ya no es esa jefa tan cruel que parecía en el 2006, solo es una mujer ocupando un sitio tradicionalmente ocupado por hombres. Y lo mismo pasa con la relación de Andy Sachs (Hathaway) con Nate, ese novio que es incapaz de respetar su deseo de trabajar en Runway por solo un año y que, sinceramente, da bastante pereza.
«Hay cierta reacción negativa hacia el personaje de Nate»
En una entrevista con PageSix en marzo de este mismo año, el actor que le interpreta, Adrian Grenier, explica que no le llamaron para participar en El diablo viste de Prada 2, pero que lo entiende perfectamente.
Bueno, por supuesto, ya sabes, todos somos fans de la película, estuviéramos o no en ella, um, ya sabes, obviamente fue una decepción que no me llamaran para estar en la secuela, pero también entiendo, um, ya sabes, que hay cierta reacción negativa hacia el personaje de Nate, así que eso podría tener algo que ver
Aunque añade una nota optimista: «de cualquier manera es una decepción y, de cualquier manera, deja espacio para un hermoso spin-off en el que Nate tenga su propia película».
Walt Disney Studios Motion Pictures France
En caso de que no lo recuerdes bien. Andy y Nate llevaban un tiempo saliendo y vivían juntos cuando ella recibe la oportunidad de ser segunda asistente de Miranda Priestly en la prestigiosa revista de moda Runway. Ella no entiende nada de este mundo, pero quiere ser periodista y ve este puesto -«por el que millones de chicas matarían»- como una gran oportunidad y una forma maravillosa de llenar el curriculum.
Es un trabajo exigente y le lleva a estar pendiente de Miranda las 24 horas del día, algo que cabrea a su pareja. Andy dice que solo le dedicará un año de su vida porque cree que es bueno para su carrera, pero Nate insiste en que no le gusta cómo se viste ahora que tiene acceso a Prada o esas llamadas constantes de su jefa.
Todo esto ha llevado a muchos fans a pensar que Nate no es el mejor de los novios y los guionistas han prescindido de él en la continuación. Como dice el personaje de Anne Hathaway en la segunda parte, ha estado muy feliz siendo soltera todos estos años.