La película, dirigida por John Ford, es una de las más recordadas y celebradas del actor
John Ford es sinónimo de wéstern. También lo es John Wayne. Los dos, director y actor, trabajaron juntos en más de diez películas, pero una de ellas era tan querida por el intérprete que incluso le puso a su propio hijo el nombre de su personaje. Nos referimos a Centauros del desierto (1956), que es también uno de los títulos más celebrados e icónicos de Wayne.
La diligencia (1939) supuso el gran salto a la fama de John Wayne en el wéstern y en Hollywood. Ford fue quien lo fichó para el papel y, desde entonces, el actor se convirtió en una figura emblemática de ese tipo de películas durante 50 años. De todos esos proyectos, uno fue clave a nivel personal: Centauros del desierto.
La historia de Centauros del desierto se ambienta tras la Guerra de Secesión, en el contexto de los conflictos entre colonos texanos y tribus comanches. El protagonista es Ethan Edwards, el personaje de Wayne, un veterano de guerra que, junto a su sobrino, pasa años buscando a su sobrina secuestrada.
Wayne tuvo siete hijos y uno de ellos lleva el nombre de su personaje: Ethan. Este último reconoció que estaba orgulloso de «estar a la altura de la franqueza y la dureza de mi padre».
Es él, actualmente, quien dirige el negocio familiar, muy vinculado a la investigación médica contra el cáncer, la enfermedad de la que murió Wayne en 1979. El actor falleció como consecuencia de un cáncer de estómago -también padeció uno de pulmón-.
Warner Bros.
Cuando Michael, el hermano mayor, falleció en 2003, fue Ethan quien se encargó de la empresa familiar John Wayne Enterprises para mantener vivo el nombre de su padre. También es presidente de la John Wayne Cancer Foundation. Muchas de las actividades organizadas por John Wayne Enterprises, como carreras y concursos, recaudan fondos para la fundación y para otras investigaciones médicas.